Cómo revisar y reparar una canilla que gotea paso a paso

Identificá dónde está la pérdida

Una canilla que gotea desperdicia agua y puede manchar la pileta, pero la reparación depende del punto de fuga. Observá si las gotas salen del pico con la llave cerrada, si aparecen alrededor del volante o si se forman bajo la mesada. Secá todo con un paño y esperá unos minutos para ver dónde reaparece el agua. Abrí y cerrá suavemente la canilla. No la fuerces para detener el goteo: eso puede desgastar más el mecanismo.

Si la pérdida está en una manguera flexible, una unión empotrada o un caño dentro de la pared, la intervención es distinta a cambiar un cierre interno. Esta guía se centra en una canilla doméstica accesible. Tomá una foto del modelo y de las conexiones antes de desmontar. Las piezas de dos manijas pueden usar cueritos o cierres cerámicos; las monocomando suelen tener cartucho. Llevar la pieza vieja a una ferretería ayuda a conseguir un repuesto compatible.

Cortá el agua y prepará el lugar

Cerrá la llave de paso que alimenta la canilla y abrí el grifo para descargar la presión. Si la llave no cierra completamente, no sigas desmontando: pedí ayuda o cortá el suministro general según corresponda. Tapá el desagüe para que no caigan tornillos y poné un trapo sobre la pileta. Prepará destornilladores, llave adecuada, paños y una bandeja para piezas pequeñas. Evitá herramientas que resbalen y rayen el acabado.

Comprobá que el agua realmente dejó de salir antes de retirar una manija. Si hay enchufes o electrodomésticos cerca, mantenelos secos y alejados. En un departamento, averiguá qué llave controla tu unidad para no afectar instalaciones ajenas. Tené a mano el teléfono de un plomero si encontrás una unión dañada. Trabajar sin apuro y con el agua cortada evita convertir un goteo leve en una pérdida importante.

Desmontá sin forzar

Buscá la tapa decorativa y el tornillo que sujeta la manija. Retiralos con cuidado y ordená las piezas en el mismo orden de extracción. Hacé fotos en cada paso. Algunas canillas tienen tuercas ocultas o sistemas propios; si no ceden con fuerza moderada, consultá el manual del fabricante. Forzar una pieza cromada puede deformarla o romper una rosca. Utilizá protección entre la herramienta y el metal cuando sea apropiado.

Una vez expuesto el mecanismo, examiná juntas, arandelas o cartucho. Buscá goma endurecida, grietas, depósitos minerales y superficies rayadas. No rasques con objetos afilados el asiento donde apoya el cierre. Limpiá depósitos superficiales con un método compatible, enjuagá y secá. Si el cuerpo de la canilla está fisurado, un repuesto pequeño no resolverá la pérdida: necesitarás cambiar el conjunto o pedir a un profesional que lo evalúe.

Cambiá solo la pieza correcta

Compará el repuesto con la pieza retirada: diámetro, forma, posición de pestañas y tipo de cierre deben coincidir. Un cuerito parecido pero no idéntico puede gotear al poco tiempo. En una monocomando, comprobá la referencia del cartucho y la orientación de sus entradas. Seguí el manual del fabricante y no agregues selladores donde una junta debe apoyar limpia. La cinta para roscas no sustituye un cierre interno ni debe colocarse de forma indiscriminada.

Lubricá juntas solo si el fabricante lo indica y con un producto apto para agua potable. Volvé a montar las piezas en el orden registrado, ajustando firmemente sin excederte. Una rosca dañada por apretar demasiado puede generar una pérdida nueva. Si la pieza no encaja de manera natural, detenete y revisá compatibilidad y orientación. Guardá el repuesto anterior hasta completar la prueba, por si necesitás comparar su posición.

Abrí el agua y probá

Con la canilla cerrada, abrí lentamente la llave de paso. Observá la base y las uniones antes de accionar la manija. Luego abrí el grifo, dejá correr agua y cerralo varias veces. Secá el pico y esperá para ver si aparecen gotas nuevas. Revisá debajo de la mesada con una linterna y pasá papel seco por las conexiones. Una pérdida pequeña puede no verse de inmediato, pero deja una marca en el papel.

Si el caudal es irregular después del trabajo, revisá el aireador del pico por residuos desprendidos, siguiendo el manual. No confundas unas gotas residuales que salen justo después de cerrar con un goteo que continúa durante minutos. Repetí la observación al día siguiente. Si la canilla vuelve a perder, podría haber desgaste en el asiento, una pieza incompatible o un problema en otra unión. Evitá seguir apretando el volante cada vez más.

Prevení daños y elegí cuándo llamar

No uses la canilla como apoyo para objetos pesados y no golpees la manija. Limpiá el aireador según el fabricante cuando disminuya el caudal. Revisá cada tanto si la base permanece seca. Ante una fuga debajo de la pileta, colocá un recipiente temporal, cerrá la llave y organizá la reparación. La humedad sostenida puede deteriorar muebles, juntas y pisos aunque la cantidad de agua parezca pequeña.

Llamá a un plomero si no podés cortar el agua, si una tuerca está trabada, si el cuerpo está fisurado o si la pérdida sale de la pared. También si hay corrosión importante o varias conexiones envejecidas. Es más seguro pedir ayuda que aplicar fuerza sobre una instalación que no conocés. Para un goteo simple, diagnosticar el punto, cortar el agua, identificar el repuesto y probar con paciencia suele ser el camino más eficaz.

Comprobación final

Dejá un paño o papel seco bajo las uniones durante algunas horas, sin tapar una eventual salida de agua. Al retirarlo, comprobá si quedó marcado. Registrá la fecha y la pieza cambiada para una futura reparación. Si alquilás, comunicá la intervención según las reglas del contrato. No cierres el mueble hasta confirmar que todo está seco.

Si el goteo ocurre solo cuando se usa agua caliente, anotá ese dato: puede orientar la elección del cierre o mostrar un problema específico de esa línea. No cambies piezas de la alimentación caliente sin dejar enfriar el sistema. Si tenés dudas sobre el tipo de instalación, fotografiá las conexiones y consultá antes de comprar el repuesto. Una canilla reparada debe abrir y cerrar suavemente, mantener un caudal normal y no perder ni por el pico ni por la base. Si alguno de esos puntos falla, volvé al diagnóstico en lugar de repetir el mismo cambio. La mejor reparación es la que resuelve la causa sin someter las piezas a fuerza innecesaria.